Conspiraciones y rebeliones en el siglo XIX: la revolución de Huánuco, Panatahuas y Huamalíes de 1812

LA REVOLUCióN DE HUANUCO DE 1812 397 del rey de España, sintiendo en sumo grado la distincion que han querido hacer algunos de chapetones y criollos de que solo save de oydas de igual modo que de haverse proferido un Don J ose Castillo de que deseaba artarse de la sangre de los criollos, y responde. Preguntando si sabe que en estos dominios han erigido sus J un– tas Provinciales suponiendo que la Junta Central extinguida dio á entender por uno de sus papeles que se podían crear dijo que ignora, y responde. Preguntado si sabe que bajo de todo pretesto es criminal toda ereccion de autoridades, y juntas, ó todo lo que suene contradesír, ó no obedecer las juntas, y legitimas determinaciones del Consejo de Regencia, y de mas jueces, y magistrados que solo emanan inmedia– tamente de aquella regia auto- (Al margen: Nota: que no se ha sacado el testimonio mandado por la urgencia del tiempo y corre en el ex– pediente reservado. (Rúbrica)) ridad dijo: que sabe, y está persuadido de ello. En este estado se previno á los actuantes por Su Señoría de que la declaracion del R. Padre Fray Ygnacio Villabisencio que está presente, y que corre a f- del Expediente reserbado se testimo– niase, y sej. 387 agregase á estos autos: Despues de cuya prebencion, y orden haciendolo traer á su vista se la leyó a dicho Padre Villa– visencio, y en su virtud expuso que quanto á dicho es sierto, y se afirma, y ratifca en ello, y añade que puso en su oficio de fecha 1 ~ de marzo que havian 15,000 indios en la ciudad por que como no sabia fijamente de su numero creya que disminuyendolo, y saliendo sierto dicho numero como ellos mismos lo desian, se le arguyese al– guna infidencia por haver ocultado la berdad, y responde. Recombenido como podía j usgar se le arguyese infidencia quando positibamente le constaba que no havia tal numero dijo: que posi– tibamente no tenia constancia del numero de indios que pudiesen ha– ver, y aunque por calculo consivio pas~lsen de cínco mil considero mejor írse con la voz comun, y responde. Preguntado si el deponente dictó el oficio de 2 de marzo á su Excelencia en que le dice que le havian hecho dos propios havisan– dole de las terribles novedades, y tragicos acontecimientos de la ciu– dad, y que ambos havian sido sorprehendidos por los chapetones que hicieron fuga de aqui, y para mayor exclarecimiento se le leyó de vervo ad verbum, y es el mismo que está subscrito por Don Domingo Berrospi, Don Juan Jose Ruíz, don Manuel Berrospi, don Juan An– tonio Narro, y Juan Jose Crespo, y Castillo, y en su vista dijo: que

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