Conspiraciones y rebeliones en el siglo XIX: la revolución de Huánuco, Panatahuas y Huamalíes de 1812

606 ELLA DUNBAR TEMPLE Hua-/.58 7 nuco Abril 16 de 1812. 8e atenderá la solisitud de esta parte estando en estado la causa general de pesquísa sobre sublebacion en que se halla comprehen– dido la suya, para cuyo tiempo tengase presente. Gonsales (Rubricado). Por enfermedad del Escribano Juan de Dios Gallardo (Rubricado) Secretario. /.588 Señor Governador Yntendente. (Al margen) Huanuco 28 de Abril de 1812. A los de su materia, y traiganse para próveer. Gonsales (Rubricado). Antemi Nicolas Ambrocio de Ariza (Ru– bricado). Mariano Flores (Rubricado). El Protector de Naturales á nombre de Pablo Evangelista Hua– yacan, preso en esta Real Carcel, por ciertas palabras obsenas, que .á ocacion de estar ebrio le expreso á Don J ose de Espinosa en el barrio delas Ollerias, con lo demas deducido, respondiendo al tras– lado, que seme comunica, y como mejor proceda de derecho, paresco, y digo: Que es de justicia se hade serbir Vuestra Señoria dar al des– precio esta causa, asi por lo que se deduce del Proceso, como por lo general, y siguiente. Es savido que el natural característico del Yndio se inclina siem– pre a todo lo que son novedades, y vicios; mi parte, en ocacion de haber tomado, (como que efectivamente lo hallo Espinosa en una chicheria embriagandose) y en las criticas circunstancias de unos dias, qu.al,es fueron los preteritos al Carnaval, en que amanecian Pas– quines infamatorios, daban merito á que la ociosidad hablase des– conciertos; mi parte pues con estos antecedentes, se expresó como ebrio, y fue causa, para que el referido Espinosa lo denunciase, para que segun las diligencias correspondientes/. 589 se investigase la ver– dad, y el motivo por que el Yndios se habia expresado de esa suerte, en efecto se procedió contra su persona, sele tomó su respectiva con– fesion; y en comparendo, que fue serbido Vuestra Señoria mandar por la discordancia de las partes, no se sacó otra cosa en limpio, que declarar todo lo aqui relatado, de que decisibamente no se puede hacer ningun juicio, sino el de que la ebriedad del Yndio, y las cir– cunstancias de aquellos dias lo hisieron proferir en esos terminos tan brutales.

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