Conspiraciones y rebeliones en el siglo XIX: la revolución del Cuzco de 1814

LA REVOLUCION DEL CUSCO DE 1814 229 sona, de vecino honrado, patriota y buen servidor del Rey, obser– vador de las leyes y tranquilidad pública, que he experimentado en el espacio de treinta años ha que soy cura en distintas doc– trinas. Por su prudencia y suavidad de genio ha merecido las más distinguidas atenciones de esta ciudad y ha desempeñado con in– tegridad y desinterés el empleo de Alcalde a satisfacción del pue– blo sin agraviar al más ínfimo vecino. Igualmente por notoriedad, son reputados en buen concepto el Doctor Don Agustín Arnpuero, Doctor Don Rafael Arellano y el Doctor Don Francisco Galdos, sin que en sus conductas se haya notado nada; antes se sabe que con equidad atienden a todos en el carácter de Abogados, y por esta satisfacción, el primero ha merecido la confianza del Ministe– rio de Agente Fiscal, y los segundos fueron electos de Síndicos de este Ayuntamiento, en cuyo tiempo y en los anteriores se ha man– tenido la ciudad en mucha tranquilidad y sosiego, sin hacer la menor oposición a las autoridades que gobiernan, porque sus ha– bitadores se componen (según he experimentado en el trato común de muchos años) de gente apacible, fiel a la Corona Española, cuya lealtad tan blasonada en todo tiempo ha manchado en el día la maledicencia de uno y otro con denuncia mal fundada del tumulto, por adornarse de méritos. Es cuanto puedo decir en ob– sequio da la verdad, jurando in verbo sacerdotis tacto pectare para los casos que convengan. Cusco, Parroquia de San Bias, quin– ce de enero de mil ochocientos catorce. Maestro Juan Núñez de la Torre. COMPROBACION. - Yo el infrascrito Escribano de su Majes– tad, Público de Número, Notario de la Real Junta Unida de Diez– mos de este Obispado y Escribano de Cámara Interino de la Se– gunda Sala de la Audiencia Nacional de esta Corte. Certifico en cuanto puedo y haya lugar en derecho que la firma que autoriza la contestación de la foja antecedente y dice Maestro Juan Núñez de la Torre, al parecer es propia de puño y letra de su autor, el Cura Rector de la Parroquia de San Bias de esta Capital y a sus semejantes siempre se ha dado, y da entera fe y verdadero cri– terio en juicio y fuera de él. Y para que conste doy la presente en esta ciudad del Cusco, en diez y siete de enero de mil ocho– cientos catorce y en fe de ello la firmo. Mariano Meléndez Páez. OFICIO. - Por órdenes de este Gobierno y del Excelentísimo señor Virrey del Reino, vamos a trasladarnos a la Capital de Li– ma, a disposición del Gobierno Superior, yo como Alcalde Cons-

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