Conspiraciones y rebeliones en el siglo XIX: la revolución del Cuzco de 1814

516 MANUEL JESUS APARICIO VEGA rendidamente por Jesucristo nuestro Señor que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo, Dios por todos los Siglos de los Siglos. Amén. Dado en nuestro Palacio de San Juan Nepomuceno Buen Re– tiro de Arequipa, firmado a nuestra mano, sellado con el de nues– tras Armas y refrendado por el infrascripto nuestro Secretario de Cámara y Gobierno a once días del mes de marzo de mil ocho– cietos quince años.- bien= entre renglones= vale fueren: en– mendado= Vale.- Luis Obispo de Arequipa. Por mando del Señor y el Obispo mí Señor.- José Apolin·ar Suárez (Rúbrica).- Secre– tario. Biblioteca Nacional del Perú. Documento N• D 11636 * 121 DECLARACION DE PUMACAHUA "En el cuartel de Sicuani a los diez y siete días del mes de marzo de mil ochocientos quince años; yo el auditor de guerra, a mérito de la orden verbal del señor general en jefe don Juan Ramírez, mariscal de campo ae los reales ejércitos, pasé a la prisión donde existía el insurgente caudillo Mateo Pumacahua, a efecto de tomarle su declaración en orden a los hechos crimi– nosos de la insurrección de la capital del Cusco, y excusando por la misma órden el que comparezca ante dicho señor general a prestar el juramento debido, se lo recibí a la cruz de su espada, y bajo su palabra de honor prometió decir verdad de lo que supie– re, y fuere preguntado y siendo con arreglo a los citados hechos, fue. Preguntado ¿quiénes han sido los caudillos que han fomen– tado la insurrección en aquella capital ideando y cobrando, y cuá– les eran sus intenciones?- Dijo: que los principales caudillos de la citada insurrección fueron en primer lugar José Angulo, y un tal Prado a que siguieron Mariano y Vicente Angulo, que fue sus– citada la revolución figurando la inexistencia del soberano, a quien lo tenían por muerto: y que a su mérito era conveniente defender

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