Conspiraciones y rebeliones en el siglo XIX: la revolución del Cuzco de 1814

LA REVOLUCION DEL CUSCO DE 1814 517 la patria, la libertad y Ja independencia, a quienes proclamaron por principal objeto. Que a esta intención se ha declarado devoto todo el vecindario del Cusco, sin excepción de carácter, condición, sexo ni edad, que le es imposible designar particularmente por su numeroso vecindario; y responde. Preguntado ¿quién fue el que mandó la decapitación del señor Picoaga y el Intendente Moscoso, por qué motivo? dijo: Que Ja decapitación de estos individuos fue mandada por José y Mariano Angulo presumiendo que éste quería que se verificase semejante intención se mandó a las cuatro de la mañana los pasasen por las armas, sin que él lo supiese; y responde. Preguntado si por entonces se susurraba en aquella ciudad al– guna contrarrevolución intentada por el señor Picoaga, o por otro individuo, quiénes fueron los delatores para que no se efectuase? dijo: que ignoraba en todas sus partes, y sólo expresa que la muerte del señor Picoaga fue ejecutada por emulación de los Angules al pretexto que tiene expuesto; y responde. Preguntado ¿si los Becerras, un canónigo Carrascón y algunas personas visibles tienen parte en la revolución, quiénes son, que los enumere por su orden, para prestar remedio sobre el parti– cular; dijo que de los Becerras ignora; y que Carrascón ha sido uno de los declarados patriotas, compañero de José Angulo, que enrre ambos publicaban voces seductivas, y decían que defienden a Ja patria, como él lo hiciera estando en Europa; y que todos los visibles, como tiene expuesto, han seguido la voz sin excepción alguna, y aun empeñándose para entrar al cuartel a tomar armas, logrando grados de oficial, con el fin de defender a su soñada patria; y responde. Preguntado ¿si algún individuo, mayormente los Angules que– rían coronarse usurpando los sagrados derechos de nuestro mo– narca, cuál de ellos fue, y que en esta parte absuelva con pureza y legalidad directamente? dijo: que jamás notó en esta parte, cosa alguna, sólo sí el de haberse hecho proclamar capitán gene– ral el uno de ellos, cual es José y responde. Preguntaao ¿quiénes fueron los que Je. escribieron de Are– quipa llamándole para que tome aquella plaza, dijo: que ninguno le escribió, y que en esa parte no tiene que decir, respecto de que no puede acriminar a nadie sin necesidad; y responde. Preguntado, ¿dónde existen sus caudales, y qué bienes son Jos que a pretexto de embargo ha aprovechado? dijo: que los tiene en el Cusco, existentes en poder de su mujer doña María

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