Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

INVASIONES INGLESAS EN EL RIO DE LA PLATA 23 minado como se halla el corifeo del partido popular; pero he aquí que, en la mañana del 2, preséntase Liniers, conocedor de que el enemigo no ha entrado aún en la sede del virreinato: el pueblo, en– loquecido de entusiasmo al verle, rodéalo, cárgale en hombros, llé– vale al fuerte, convertido por su presencia en palacio de gobierno y en cuartel general; y, como si el genio de la victoria hubiérase con él aposentado entre los ·ámbitos de la capital argentina, cada uno constitúyese en su puesto, cierto ya del dichoso desenlace. XVIII El 3 y el 4 perfecciónanse las obras de defensa. Por ventura, el enemigo parece venir con pies de plomo. Al atardecer del segun– do de esos días, aproxímanse algunas descubiertas invasoras, y son rechazadas. Esa noche trascurre en vela. Ni un ruido, ni una luz. Avanzadas y centinelas mantiénense avizores. Y amanece el 5 de julio de 1807, día magno, día glorioso, día inolvidable. Las tropas inglesas, brotando dondequiera en masas enormes aproxímanse a los suburbios. Penetran animosamente. Ruge el cañón desde las loma– das de las afueras, dando la señal del choque. Comienza el asalto. Whitelock, para asegurar éste por la multiplicidad de amagos y la dispersión de las contrarias fuerzas, divide su ejército en ocho gruesas y poderosas divisiones, que, acometiendo simultáneamente los puntos más difíciles, determinados previa y diestramente por el experto Pack, que, un día prisionero en la población, ha llegado a escaparse de ella y la conoce a palmos (26), imposibiliten la acción y uniforme de los defensores y desmenucen su atención y potencia– lidad. Achmuty parte sobre el Retiro y la plaza de toros; Lumley sobre las barriadas de la orilla; Pack sobre la casa de Temporali– dades; Crawford sobre la plaza de Santo Domingo; Guard sobre la Residencia; y otras fuertes columnas, sobre el alto de las Cata– linas, sobre La Merced y la Victoria, -fracciones que, todas conver– gentes al centro, deben en matemática concurrencia, dar por térmi– no la ocupación total. (26) Recuérdese que este jefe, vencido y capitulado el 12 de agosto de 1806, día en que peleó a la cabeza de su regimiento - Real Escocés o N<:> 71- había obtenido, con Beresford, la ciudad por cárcel, y permanecido en ella, durante algunos meses, hasta huir e incorporanse en las filas de sus compa– triotas asaltantes.

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