Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
134 GERMAN LEGUIA y MARTINEZ fragata aunque vieja, como construída en 1791 ( 4), era de aquellas embarcaciones que a la sazón denominábanse "alterosas"; esto es, de potente velamen y colosal arboladura; erizada de veintidós bo– cas de fuego por banda, todas de gran calibre; tripulada por tres– tientos treinta individuos de mar; salida de Cádiz el 6 de mayo de 1817, convoyando a seis trasportes de guerra - la "Primorosa Ma– riana", la ''Castilla", el "San Juan Bautista", el "San Fernando", el "Comercio" y la "Nueva Reina de los Angeles"-; llegada a Arica con a~uel convoy, portador del regimiento de Burgos, 21 de línea; de un escuadrón del Lanceros del Rey; y de una compañía de ar– tillería volante; y surgida en el Callao, el 1 e:> de octubre del año referido, a órdenes de su comandante, el capitán de fragatª don Luis Coig y Sansón, caballero de la orden de · San Hermenegildo; hombre bravo y . pundonoroso; nacido en el puerto de Santa Ma– ría, en 1768; guardia marina en 1784; alférez de fragata en 1788, y ae navío en 1790; teniente segundo en 1794, por su bizarro compor– tamiento a bordo de la goleta "San Bruno", de que era segundo co– mandante, en cierto combate librado en aguas de Santo Domingo; teniente primero en 1802; concurrente a la batalla famosa de Bailén; y capitán de fragata en 1809, ascendido, diez años más tarde ( diciem– bre de 1819), a capitán de navío, por no haber vencido sino por haber escapado con ventura del abordaje intentado por el glorioso O'Brien (27 de abril de 1818); proeza que ya hemos relatado de– bidamente en precedente ocasión. II Detrás de los buques de guerra antes mentados, únicos pre– ~entes en el Callao - porque las fragatas "Prueba" y "Venganza', alebronadas ante la escuadra patriota, vagaban a la sazón por otros mares - guarecíase, muy cerca de los castillos, entre otras embar– caciones mercantiles, cierto buque, cargado de tesoros del erario real y de caudales del comercio de Lima, que aguardaba, avizor, oportunidad propicia para salir sin gran peligro, y dirigirse a Cá– diz, con burla y ruptura del bloqueo. La nueva de existir cercano aquel pingüe depósito, ascenden– te a algo más de un millón de pesos, encendió la codicia de Cochrane, quien desde aquel instante, no pensó en otra cosa que en descar– gar un audaz golpe de mano sobre la escuadra enemiga y el con- (4) En los astilleros de las Baleares, puerto de Manón, sobre la isla y en la jurisdicción de la diócesis de Menorca.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx