Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

ALVARADO EN SAYAN 191 gustos y anhelos más recónditos. Poca labor, pues, quedó por ha– cer al abnegado y generoso dueño de Huaito, constituido, digamos, en la zona de su influencia, de su poder económico y político, y de su más eficiente acción. El reclutamiento encomendado a su pe– queña columna se realizó con facilidad y rapidez; y el batallón nú– mero 6 de Cazadores del Ejército de Chile, venido de Valparaíso en nudo cuadro (con un jefe, treinta y nueve oficiales y sólo tre– ce individuos de tropa, embarcados en Valparaíso a bordo de la "Pezuela") recibió su dotación completa de soldados (ochocien– tos), traídos por Orúe y entregados en Supe al jefe del aludido cuerpo, que, salido de Huaura el coronel Campino el 22 de noviem· bre, aguardaba en aquel pueblo la conducción de las ochocientas plazas destinadas a su hasta entonces nominal y solitario batallón. IV Como, según las palabras del propio San Martín, "el territo– rio del partido de Huailas era de los más afectos a la causa de la independencia, y sus naturales tienen la mejor disposición para el servicio de las armas" (9), hízose que el referido coronel Enrique Campino, jefe accidental del batallón número 5 de infantería de Chile, saliese sobre Huailas y Ruarás, con las únicas doscientas cincuenta plazas existentes de aquel cuerp·o (10), a reclutar, a su vez, y completar las ochocientas que para el mismo debería obte– nerse, llevando el número de fusiles, vestuarios y equipos pertinen– tes a la cifra proyectada ( 11). Salió esta otra expedición de Huaura a Supe (22 de noviem– bre); siguió por la vía de Barranca, Pativilca, Huaillacayán y Ca· jacay; tramontó las glaciales y frígidas cresterías y mesetas de Marca, a una altura de 2.619 m. sobre el nivel del mar y a diecinue– ve leguas de Pativilca; y, con no poca fatiga y sufrimientos, des– cendió por el opuesto lado de la cordillera occidental, y presentó– se, casi de improviso, en las inmediaciones de Recuay, en pleno ca– llejón de Huaylas. (9) Nota cit . del 29 de noviembre de 1820. (10) Trajo éste de Valparaíso 294 soldados; pero 44 de ellos habían desa_ parecido, por muerte, deserción o inclusión posterior en otros cuerpos; o inU– tilizándose por el servicio y las enfermedades. (11) "He dispuesto que el coronel Campino marche al partido de Huai– Ias con un cuadro de 250 hombres y el armamento necesario para completar un batallón de 800 plazas, al mism~ tiempo que dilata por aquella parte el campo de nuestras operaciones y recursos" .- Nota del 29, cit .

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