Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
ALVARADO EN SAYAN 193 satisfecho y campante, en el cuartel general de Ruaura, en los pri– meros días de enero de 1821 (13). Por lo que hace a Lantaño, pri– sionero con sus subalternos el día mismo de la sorpresa de Ruarás (29 de noviembre), y enviado por Campino bajo buena guarda y custodia al cuartel general libertador, resolvió, al presentarse a San Martín ( 15 de diciembre), dejar el servicio del rey de España, y entrar como en efecto entró, de modo leal y definitivo, en las filas independientes; fuese porque el indicado militar, lleno de mé– ritos, tuviera origen americano (como algunos aseguran); fuese porque el descuido y la imprevisión de que el día 29 de noviembre diera muestras en Ruarás hiciéronle temer con justicia las iras de Pezuela (14). VI Recuérdese, a propósito de estas expediciones de Orúe y de Campino, lo que ya hemos dejado perfecta y claramente estable– cido en otra parte de esta obra; esto es, que, según nos cuenta en sus "Apuntes históricos" el coronel don Jerónimo Espejo, el nú- ( 13) Este Campino, hermano de Joaquín, el colega de López Aldana a quien ya conocernos, fué nacido en La Serena en 1894, de familia visible y acomodada; y, de dieciseis años apenas, enrolóse en los ejércitos de la Pa_ tria (1810), en la calidad de teniente. Tomó parte en la represión del movL miento realista reaccionario de Tomás Figueroa (1811), y se batió sucesiva_ mente en San Carlos, Chillán, Quilo, Tres Montes, río Maule, Chacabuco y Maipú. Al venir al Perú era ya coronel. Después de la sorpresa de Ruarás (29 de noviembre de 1820), de que se acaba de hablar en el texto, San Martín -ignoramos por qué- lo separó del mando del núm. 5 y lo devolvió a Chile, probablemente por haber descubierto después la violencia , la falta de tacto y el descuido en que Campino incurrió, durante las incidencias que dieron mar– gen a la traición del capitán chileno del 5, Francisco Melo. Vuelto a Chile, peleó en Chiloé como ayudante de campo del general Freire, distinguiéndose en las acciones de Pudeto y Bellavista. Diputado en 1828, fué uno de los sus– criptores de la constitución de esa fecha. Ascendió a general en 1832; ocupó en seguida muchos puestos públicos, entre ellos el de intendente de Santiago; y falleció en 1878, de edad de 84 años. Ya veremos que, en su lugar , nombró San Martín comandante del núm . 5, al coronel don Francisco Antonio Pinto, enviado al efecto de Chile con notas del 3 y 4 de julio de 1821 del ministro de la guerra Centeno. Más adelante hablamos también de la traición y de– fección de Melo, suceso que tanto mortificó a San Martín y a O'Higgins . (14) Lantaño, en las campañas de Chile, había defendido denodadamente la plaza de Chillán (1818). Derrotado, se vino al Perú. Prisionero, y decidido a servir con los patriotas, dirigió al virrey una nota desde Huaura (15 de diciembre), "anunciándole, dice Bulnes, (op. cit., t. II, pág . 18, nota núm . 2) su resolución, que respetó con la fidelidad e hidalguía que había empleado hasta entonces en el servicio del re "
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