Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

680 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ Lo positivo, como relata Camba, es que los firmantes más tími– dos o menos conscientes de la petición del 16, "empezaron a discul– µarse" (ante sus compañeros protestantes) "con que se les había indicado que el virrey estaba enterado y consentía el paso que iban a dar"; de donde "la indignación" de los segundos "subió de punto, y, en el vasto campo que se abría a las conjeturas, el prestigio de la primera autoridad sufrió inmensamente" (4). Lo contrario, aunque dubitativamente, resulta de un informe que el secre.. tario oficial del virreinato, coronel don Toribio Acebal, expidió nueve años después.- "Me consta, dijo ese funcionario, que una porción de individuos de la capital de Lima en el Perú, hicieron la representación que se expresa al ayuntamiento de aquella capital, que pedían que aquella corporación la elevase al Excmo. Sr. Virrey, que lo era entonces el Excmo. Sr. D Joaquín de la Pezuela; y que este paso se verificó, en efecto, a fines de 1820. También me consta que el ayuntamiento la elevó al virrey; que, entre los sujetos que la firmaban, era uno de ellos el coronel de milicias disciplinadas de Caraba1llo, don José Ignacio Palacios; que, reconvenido éste por el virrey, que le dijo que cómo había firmado tal representación, le contestó Palacios que no había podido prescindir de firmarla, por habérsela llevado, para este efecto, el licenciado don Matías Maestro, hallándose en el palacio arzobispal; el que, al manifestarle Palacios repugnancia a prestarse a ello, temeroso del desa_ grado del virrey, le dijo Maestro que la representación se hacía con el bene.. plácito de S.E.; y que, a esta razón, prestó la firma. Vi también que el virrey se irritó al oir esta contestación, y gritó a un alabardero, para que llarr.ase al licenciado Ma.estro. No puedo decir si el alabardero volvió, ni si se verificó la presentación de dicho eclesiástico, porque los cargos de mi empleo llama– ban mi atención en otros parajes. Sólo diré que, hablando conmigo don José de La Mar, subinspector de las tropas, me dijo que el Excmo. Sr. Virrey le había enseñado La expresada representación, y que en ella se pedía que se capitulara con el caudillo San Martín, que bloqueaba el Callao y había desem– barcado su ejército en Huaura; y que ya tenían este documento para en caso de entrar en contestaciones con dicho rebelde.- También he visto la expo– sición presentada por varios individuos del regimiento de "la Concordia del Perú" al Excmo. Sr. Virrey, pidiendo la separación de su cuerpo, de los individuos que habían firmado la anterior, presentada al ayuntamiento sobre capitulación. Creo que ni a la primera ni segunda de estas dos exposiciones puso el virrey providencia alguna, pues que no se hizo remoción alguna en el regimiento de la "Concordia".- Es cuanto puedo decir con certeza, etc.-ivfd_ drid, 26 de mayo de 1830.-(Firmado). Toribio de Acebal".-Apud Camba, op. et vol. cit . , págs . 3,70 y 371.-Por su parte, García del Río en la carta ya cit. del 2 de enero, dice que "el virrey des echó la representación (de los setenta) bajo pretexto de que aún le quedaban recursos y medios para triunfar"; y agre_ ga que Canterac, enfurecido por la propuesta de capitulación, quiso "qu se diezmase a los que la habían firmado, por traido:ri s a la causa del rey".-V. a Bulnes, op . cit., vol. II, nota de la pág. 43. (4) Op . et loe. cit.

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