La rebelión de Túpac Amaru: antecedentes
RELAC~ÓN DEL Cuzco 197 reflexionando que nadie es tan indocil que no pueda aprovechar la instruccion y cultura; si como dice Horacio: patientem accomrnodet aurem, trahe un bello de San Ambrosio, que tratando de la varie– dad de los arboles, y plantas, de la fecundidad del terreno que los produce, del cultivo que se les dá conforme a la calidad del suelo que los lleva; pasa a aplicar esto mismo a los hombres; y decide que ninguno por viciosa que fuese ó su naturaleza ó su educacion está incapaz de corregirla y mejorarla hasta poder ser util a si mismo y a sus hermanos. (39) No puede negarse que el numeroso cuerpo de Indios que com– pone esta vasta dominacion Peruana, se docilitaría infinitamente mas, si viera a los que han 9 1 nacido entre ellos, elevados a esos mis– mos empleos y ministerios que reconocen tan espectables entre los que los conquistaron. Ya advertirían que no eran tenidos en esa pos– tergacion que los haze no poder jamas salir de su abatimiento: se re– putarian incorporados a la Monarquia, participes de sus honores, en– lazados en sus comercios, y como los vicios de su conducta no los retrahesen, trabados en todo en los intereses de los que los han do– minado. Un habil politico de nuestros dias, habla á nuestro caso, en es– tas palabras que traduzco fielmente del frances, porque parecen dig– nas de que se consideren y atiendan: (40) "Uno de los mejores prin– cipios de Politica es en los paises de conquista enlazar por matri– monios a los antiguos y a los nuevos subditos; hazer tomar insensi– blemente a los unos las costumbres de los otros; hazer que todos en lo posible tengan una misma Religion, unas mismas Leyes, unos mismos exercicios, unos mismos placeres y divertimientos; hazerles hablar la misma lengua; y hazer que se eduquen al lado del Prín– cipe los niños nobles del país conquistado. Alexandro Magno hizo educar é instruir treinta mil Persianos a la moda de Macedonia y caio el mismo con una Persiana. Los Romanos procuraron unirse por matrimonio con los Sabinos y Capuanos. El Emperador Claudia en un excelente discurso que hizo al Senado para justificar el pri– vilegio de Ciudadano Romano que concedio a los Galos, noto jui– ciosamente de lo que perdio a las Republicas de Lacedemonia y de 02 Atenas fue la extrema diferencia que ponían entre los Ciudadanos y los Pueblos conquistados, tratando siempre a estos como á estra- 91. m.s. ff. 35v. 92 . ms. ff. 36. (39) (poner págs. 13-13a. de la trad. Ibscher). ( pp. 49, nota 1, ed. 1795). (40) Gaspar Real, Science du gouvernement. tomo 69 pag. 222. (pp. 49, nota 2, ed. 1795).
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