Los ideólogos: plan del Perú y otros escritos

464 1IA ruEL LoRE zo DE V IDAURRE curnr a ellos y obrar de acuerdo. Es muy fácil lograr las comunicaciones más prontas, haciendo navegables nuestros ríos y valiéndonos del auxilio de Steamboats para ciertos puntos. Este será uno de los objetos de nues– tros pactos. No se puede oir con indiferencia que se han tomado exorbi– tantes cantidades de empréstitos, y nuestras comunicaciones son tan lentas y peligrosas como lo fueron antes. No hay un correo del Callao a Panamá, pero sí de Guayaquil a Panamá. Si el que desea un fin debe poner en obra los medios que a el conducen, siendo voz de la naturaleza que los pueblos se comuniquen, lo será también el allanar los obstáculos que impidan esa comunicación. Yo no creeré lo que se dice por algunos viajeros sobre el prodigioso estado de canales, puentes, caminos de la China y el Indostán, pero si me ruborizaría el haber nacido en unos países que han demostrado un menor grado de luces, y una aplicación infinitamente más pequeña a cuanto podía conducir a su felicidad. Me ruborizaría, i hubiera sido una culpa nuestra; pero no lo fue sino de los bárbaros españoles. En tiempo de los Incas eran sin comparación mejores las calzadas y las rutas. Yo pon– go por testigos los destrizados restos que permanecen 28 • QUINTA LEY GENERAL Formemos una nueva y grande familia: en ella deben lucir las ciencias y las artes. En el Palacio de Orimandias la más antigua biblioteca tenía el título de "Remedios del Alma". Esta fue una lec– ción a los bárbaros pueblos para que conociesen que los males del espíritu no tienen otra medicina que el estudio é ilustración. ¡Las enfermedades del espíritu! 29 También las del cuerpo hallarán su auxilio y socorro por el con– suelo de la sana filosofía. No fue reservada esta doctrina útil a los tiem– pos modernos. Mucho más alcanzaron los estoicos que Rousseau y Saint Pierre. Cicerón en sus Tusculanas, si es el médico de las pasiones, es tam– bién el angel que disminuye la intensidad del dolor material !Luz de Dios, fuego purísimo que te introduces en las tinieblas más espesas, el mortal que te huye, excede en crimen al amante suicida que abrevia el plazo de puri– ficación que se le había señalado en los secretos eternos! Un pueblo de sa– bios no sería anarquista como se persudieron o quisieron persuadir mu– chos, Imagen del gobierno del Omnipotente, todos los racionales giran en sus elipses, movidos por las dos fuerzas de obligaciones y derechos. No es mi ánimo persuadir de que todos posean las teorías de la gravitación, como el inventor inglés, los secretos de la medicina como Cullen, los misterios de la naturaleza como Buffón, la elocuencia como Bourdaloue, D'Gesseau, Vol- 28 Algo más anuncian que las vías romanas. 29 Bonaparte desuués de sus grandes victorias en Italia (año de 1790) escribe al astrónomo Oriani.

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