Quinto Congreso Internacional de Historia de América
510 R.P. ROBERTO M. TISNÉS J. C.M.F. gentes y apenas logra salvarse Ponce quien huye a Santafé a dar parte de la derrota. Los comuneros se despliegan a continuación por las Ha,., nuras boyacenses y cundinamarquesas hasta llegar al Mortiño, extra,., muros de N emocón y en las goteras mismas de Zipaquirá, pueblo de la sal, y lugar escogido por las autoridades reales para esperar a los sublevados y parlamentar con ellos. En efecto: la Real Audiencia ante el desastre de Vélez y que,., riendo ganar tiempo, decide enviar parlamentarios. Fueron ellos el alcalde ordinario de Santafé D. Eustaquio Galavís y el Oidor Joaquín Vasco Vargas, a los que se unió de nianera espontánea y sin oficial representación, el arzobispo D. Antonio Caballero y Góngora quien sin pensarlo iba a desempeñar el más preponderante papel de la em,., bajada. El 13 de mayo llega ésta a Zipaquirá y a poco se inician las conversaciones con los jefes comuneros. Famosas son las 35 Capitulaciones Comuneras redactados por los jefes comuneros de Tunja y presentadas a los comisionados reales por Berbeo el 5 de junio a las 1 O de la noche. Tres clases de reformas se solicitaban: económicas, marcadas con los números 1 a 16, 19, 22 y 27 a 31; eclesiásticas, las de los nú,., meros 23 y, 24; políticas y administrativas, los números 17, 18, 20, 21, 25, 26, 30 y 33. Las primeras cambian por completo el sistema de Piñeres y las últimas eran realmente el avasallamiento del poder real. Los revolucio,., narios conservaban su organización militar, debiendo instruir los jefes a sus subalternos en el manejo de las armas; se extrañaba al Regente,., Visitador y se suprimía su empleo, con la advertencia de que siempre que algún empleado tratara a los pueblos como él lo había hecho, junta,., rían el Reino para librarse de la opresión; se estipulaba que los em,., pleos públicos se conferirían a los americanos; se hacía constar la odio,., sidad existente entre españoles y criollos, y en fin, se establecía una autoridad superior en el Socorro, a la cual estaban sometidos todos los pueblos de los corregimientos de Socorro y San Gil. El 26 los comisionados reales se dirigen a N emocón a tratar per,., sonalmente con Berbeo, pero nada resultó de dicho encuentro. Las conversaciones continuarán en Zipaquirá, pero un tumulto en la propia plaza principal y los gritos de ¡traición! traición!, obligan a los comisio,., nados a aprobar rápidamente las Capitulaciones. El día 8 de junio se procedió al juramento en la antigua iglesia colonial. El arzobispo de Santafé lo recibió a los delegados reales: "Así lo juramos y ofrecemos cumplir en nombre del Rey Nuestro Señor, del dicho Real Acuerdo, Junta Superior y nuestro.
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