Relaciones de viajeros

CAPITULO VI Embarque en canoas - Manera de despedirse los canoeros de sus amigos - Numerosos bancos, árboles, etc. - Arribada a una playa para pasar la noche - Las tiendas para dormir, de los indios - Continuamos con luz del día - Chacra de azúcar - Rey de las aves de rapiña - Forma de preparar una comida - Arribada para la segunda noche - Huellas de pies en la arena - Preparaciones de los indios - El viejo y nuevo Muniches - Confluencias del Cachi– yaco con el Huallaga - Yurimaguas - El viejo gobernador - Descenso de viajeros por el Huallaga y por el Ucayali - Continua– mos Huallaga abajo - Santa Cruz - Método indio de caza - La– guna - Curiosidad y costumbres de los indios - Relación del Gobernador de las producciones etc., de su distrito - Relación del Padre - Contratación de indios frescos y canoas. Alrededor de la una de la tarde del martes 15 de enero, fui– mos al puerto y despidiéndonos de Valera y algunas otras perso– nas que habían venido para vernos partir, nos embarcamos en dos canoas de alrededor de veinte pies de largo y dos y medio de ancho, cada una con una cubierta de hojas de palma y apalmaca– ya hecha con hojas de palma, suficientemente alta para sentarnos derechos bajo ellas. El equipaje estaba dividido pero mi canoa siendo la más pesada llevaba cuatro hombres, tres en la proa y uno en la popa para la dirección; mientras que la del Sr. Rinde te– nía tres en total. Separándose del embarcadero los indios prorrum– pieron un grito que continuó durante algún tiempo, y entonces soplaron en un instrumento hecho de cuero de toro con un hueco al costado, cuyo sonido era bajo y profundo. Durante la tarde, el río cambió repetidamente en su curso, mientras que se hacía de tan poco calado que las canoas vararon más de una vez, y requirió de buena vigilancia y cuidadoso con· trol para mantenerse libre de los árboles que habían sido arrastra– dos por las fuertes crecientes y estaban en parte enterrados en la

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