Fénix 34-35, 107-118

José Bautista Navarrete, quien contribuyó, pccuniarimenle, y pidió a la monarquía esp"iola, a través de un rncrnorid,queconvirtiera aPiura en un gobierno independiente en lo politicos y en lo militaF. La vocación de los patriotas no fue, sin embargo, una acción dcrivada de hechos ciñcunslanciales,sino el efeceode una larga y caiidadosa prcparacion ideológi- ntes dr: familias piurma, acaudaladas y connorabas, radicadas en TrMiilo, habian estudiado en el hrnoso convictorio carolino de Lima, cuanílo ejercía el rectorado de este centra de estudias el fraile chachapyano Toribio Kodríguez dc fvlendoza, autor del nioi~imicoto reformista que se había operado a fines de la segun& mitad riel siglo XVIII. t o s piurarmos, por la posiciór: geográfica del territorio que ocie~&an, tuvieron oportunidad de fonn3r cconiacla con los patriotas de la Gran Colombia, a través del irsrno de Panarná. Tarnbih estuvicron informadas, por co~~ducro de Ias gacetas que adquirían los comerciantes,de los movimienlos libereürios realuados en la Gran Colombia por el Libertador Sirnón Bolívar y en Buenos Aires por el Gencralisimo José de San Mm'n. En el ambiente de renovación ideoldgica que sc opcró cn San Gaslos, se formaron, entre otros, los piueanos Valdivieso, los hemmos 3um y Antonio Távarü, Juan Gmióra, Castilio, el Dr. García,Manuel y José María ArArun5tegui, PcBro García Coronel, diputadoeiecto a las cortes de Cádiz de 1812; Tomás Diégucz, elprocurador José Manucl López de Vivero y Clemente Merino Weredia, quienes conjunramerite con el marqués de Torre Tagk y Luis Jos6 de Orkgoso, trabajaron secretamente para difundk el ideal libertario entre Los pobladores Gracias a esta labor proselitista, fueron ganados a la causa paziota los hermanos Tomás y Miguel Cortes y Tomás y José Maria Ramírez de Arellano; Jaime Miguel y Pedro Seminario; José María, Ventura y Eugenio Raysda a quienes se sumaron los Adrianzén, los Rejón, Carrión Morodio, Va!divPeso y Escudero, Agunos dc ellos relacionados con destacadas familias de Loja. El general Pezuela, que gobernaba el Perú, se vio precisado a tornx las más oportunasprovidenciasparaatender a la seguridaddel norte,hasta la zona ctcGuayaquil, ya amenazada por la denominada corriente libertadora del norte y estableció una división volante de 1,500 hombres en la zona de Piura. Ordenó, así mismo, que las fragatas Venganza y Esmeralda, trasladasen a Piura oficiales y personal de clase, así como armamento, municiones y 50,000pesos para cubrir las necesidades de la guarniciónestablecidaenPiura y que luegonavegasen hasta la ría de Guayaquil, a fin de conminar al comandante de la fragata Prueba, para que abandonase su fondeadero, ya que su permanencia allí era de sumo peligro. 4. EGUIGUREN, Luis Antonio. Lo obra de Piura. FoUeto mimeografiado. Fénix: Revista de la Biblioteca Nacional del Perú. N.34-35, 1989

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx