Fénix 46, 5-10
4 FÉNIX cionó la Biblioteca Nacional de Lima estuvo consagrado en la época colonial al Colegio de Caciques y al empezar la época independiente al Colegio de la Libertad. ¡Simbólico cambio! La Biblioteca debe ser siempre Colegio de la Libertad y nunca Colegio de Caciques. Aparte de este sentido filosófico o, si se quiere, político, hay un sentido netamente pedagógico. No es la escuela la única agencia educativa de los tiempos modernos. Existen cosas que ella no enseña o que han sido cono– cidas después de que han salido de las aulas quienes deben o necesitan co– conocerlas. Todo el movimiento llamado de "Educación de los adultos" que entre nosotros presenta especial importancia y aún el paralelo movimiento de educación extra-escolar tienen en la biblioteca una utilísima agencia y un insustituible aliado. Hay, por otra parte, el aspecto técnico. El implica la superación del empirismo, de la improvisaéión o del azar con una tendencia que, en este caso, no va hacia el pedante alejamiento del público, sino a la incejable la– bor en su servicio. Necesitamos no sólo propagar la lectura libre y gratui– ta y multiplicar esos hogares de cultura que son las bibliotecas sino, ade– más, difundir el concepto de que es preciso seguir y respetar, en relación con ellas, normas básicas que la experiencia ha confirmado. ¡Cuántas son las personas que se consideran capacitadas para trabajar en las bibliotecas y aún para organizarlas sin haber tenido ningún contacto con la ciencia bibliote– caria! A la empresa que hoy iniciamos prestan su valioso concurso no sólo dis– tinguidos colaboradores nacionales sino también algunos de los selectos pro– fesores extranjeros que han hecho al Perú el honor de integrar el cuerpo do– cente de la Escuela de Bibliotecarios. Deseamos y desde aquí pedimos que los expertos y curiosos de estos estudios en toda América nos ayuden y cola– boren con nosotros porque se trata de una empresa común. Y a el aislamiento en obras de las características de la nuestra no sólo es imposible sino incon– veniente; y la técnica de bibliotecas ahonda en América sus potencialidades hasta ahora no bien aquilatadas, precisamente porque puede ser el tamiz efectivo de un auténtico conocimiento mutuo y el conductor insuperable para una mejor y permanente comprensión. Como nombre de la Revista hemos puesto un símbolo de la vida que re– nace sobre la muerte, aunque ella se presente e n la forma devastadora del fue– go. Símbolo patético, tratándose de la Biblioteca N acional de Liina , destruí– da en un incendio ominoso en mayo de 1943, hoy en plena tarea lenta y di– fícil pero esperanzada y continua de restauración. N acionalista por sus ten– dencias y acción , la nueva Biblioteca ha de ser universa l por su inquietud y so– cial por sus aspiraciones de progreso. Fénix: Revista de la Biblioteca Nacional del Perú. N.46, 2017
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