Fénix 7, 26-108
PRONTUARIO DE TECNICA BIBLIOGRAFICA Fernández, Diego, c.1520-c.1581, llamado El Palentino ref. de El Palentino En fin, si el apodo - aun cuando no haya adquirido tanta difusión para substituir al nombre auténtico - puede servir de referencia bibliográfica, debe mencionarse en el índice onomástico: El Califa véase Piérola, Nicolás de La Mariscala véase Zubiaga de Gamarra, Francisca El Poeta de la Ribera véase Caviedes, Juan del Valle El Corregidor véase Mejía, Adán Felipe El Manco de Lepanto véase Cervantes Saavedra, Miguel de g) Criptónimm. Son los nombres o seudónimos, nombres adoptados o apodos individuales o colectivos, reducidos a sus iniciales, a letras diversas o a signos especiales abreviados. Este modo de expresión del nombre reducido casi al anónimo, ha sido diversamente tratado en el asiento bibliográfico; y aquí damos las reglas que siguen: g l ) Según el código B. A. V., los criptónimos deben asentarse como si fueran anónimos, es decir, presidir el asiento por el título. g2) Según la Junta de Archivos, Bibliotecas y Museos de Madrid. también se establece la omisión onomástica, pero se exceptúa a las iniciales agrupadas, sin punto o puntos divisivos, a las cuales se considera seudónimos: LAS JOTABECE MAR g3) Según lo decidido por el Instituto Bibliotecológico de la Univer- sidad de Buenos Aires, las iniciales o signos substitutivos deben constituir siempre el asiento onomástico, sin alteración de su orden ni de su forma, con la referencia respectiva del título: J. M. Q. El empréstito de 100 millones. ref. de El Empréstito de 100 millones. g4) Según el código de la L. C., se incorpora el modo de asiento de las anteriores, con una modificación fundamental: la de conferir a las inicia- les, a los asteriscos y demás signos, una categoría nominal, invertihle cada vez que pueda determinarse cuál corresponde al apellido: Fénix: Revista de la Biblioteca Nacional del Perú. N.7, 1950
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